Introducción
¿Son más felices los ciudadanos de un municipio en el se que realiza una buena gestión cultural? ¿El hecho de existan asociaciones culturales o espacios en los que la gente pueda dar rienda suelta a su creatividad facilita el día a día de los habitantes de una ciudad? ¿Una política cultural seria, eficaz, competente… puede mejorar la salud de las personas, sus relaciones familiares y sociales…? ¿Es la cultura algo que debamos tomarnos a broma? ¿No es la identidad cultural algo fundamental para el ser humano?
Siendo la salud un tema prioritario para cualquier gobierno, algo que nadie discute como básico para el buen funcionamiento de la sociedad, hemos creído importante reflexionar sobre qué significa realmente estar sano y qué papel podría jugar el disfrute de una buena gestión cultural a este respecto.
La baja por depresión, según estudios recientes, además del terrible problema que supone para muchas personas, es causa de unas altas pérdidas anuales para administraciones públicas y privadas. La enfermedad, por tanto, va más allá de síntomas y dolores exclusivamente corporales. Existen otros dolores más complejos, más difíciles de detectar: la soledad, el estrés, la incomprensión…
Pero… ¿cómo podemos medir estas carencias?, y sobre todo ¿de qué modo las tratamos? La existencia de todo tipo de fármacos antidepresivos es conocida por muchos de nosotros, pero ¿es siempre aconsejable la utilización de estos fármacos? y, por otro lado, ¿qué gasto anual les supone a los contribuyentes el uso indiscriminado de estos medicamentos? Si comparásemos este gasto con el que ocasiona el dinero invertido en otras cuestiones como la accesibilidad para minorías discapacitadas, el acceso a la educación, el apoyo a minorías étnicas, las acciones de concienciación sobre la conservación de nuestro Patrimonio histórico-artístico, las actividades culturales gratuitas, las subvenciones para el asociacionismo, la promoción de jóvenes artistas… ¿hacia dónde se inclinaría la balanza? ¿Qué tipo de salud, de bienestar social es el que estamos manteniendo?
Viajar, aprender, observar, crear, reír, compartir… son todos verbos que al menos deberían de estar presentes en una buena definición de lo que es la Cultura. Del mismo modo, la identidad, la creatividad, el derecho al asociacionismo, la diversión, el juego, el placer… nos hacen, sin duda estar mejor, nos hacer sentirnos más sanos.
Desde TECNIC, presentamos al lector este conjunto de artículos con una doble finalidad: demostrar que un tratamiento disciplinado y competente de las actividades culturales que realiza una determinada comunidad no ha de ser prescindible para las administraciones porque la buena gestión de estas actividades es necesaria y fundamental. Del mismo modo, queremos hacer una puesta en valor de ciertas terapias, asimiladas ya en otros países, y que, aún, se enfrentan en España a cierto escepticismo que no hace más que incrementar la aparición de sucedáneos, que pueden convertirse en una estafa para los consumidores.
CULTURA, PLACER, DISPLACER Y SALUD. La primera impresión (impronta emocional) por Ana Hervás y Pablo Lobo
ARTETERAPIA, UNA DISCIPLINA DE LO ESPIRITUAL. EL ARTE EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD INDIVIDUAL. Por Manuel Pacheco
NO EXISTEN MÚSICAS MÁGICAS. LA MUSICOTERAPIA: UN PROCESO CURATIVO AL SERVICIO DE LAS PERSONAS. Por Cecillia Barrios
