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Aproximaciones a la aplicación de la interpretación

La interpretación nos permite reivindicar los aspectos más inmateriales e intangibles de la cultura humana. La tendencia a la provocación de sensaciones en la exposición del patrimonio facilita el interés por lo no evidente (Padró: 1997)

El Patrimonio Inmaterial (PI):

Una definición

El reconocimiento del patrimonio inmaterial como una categoría del patrimonio cultural y las respectivas acciones para su protección son recientes. El primer paso importante en este camino, va a ser la “Recomendación sobre la salvaguarda de la cultura tradicional y popular” (UNESCO: 1989). En este documento se define la cultura tradicional como las normas y los valores que se transmiten oralmente, por imitación o de otras maneras.

En 1999, la Unesco creó la distinción “Obras maestras de la humanidad”, con el objetivo de reconocer las manifestaciones más representativas de la cultura tradicional. En el 2003, nace la “Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial”, quedando establecido como Patrimonio cultural inmaterial (PCI) los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural (art.2); además, se establece que, forman parte del patrimonio inmaterial las tradiciones y expresiones orales tales como el idioma, las artes de espectáculo, usos sociales, rituales y festivos, conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo, y las técnicas tradicionales y artesanales.

Sin embargo, hay que precisar a qué nos referimos exactamente con el término patrimonio inmaterial, para ello hay que subrayar que su carácter singular radica en la transmisión oral y en que es recreado constantemente por las comunidades (Convención: 2003), por ello se le denomina patrimonio vivo. Esta singularidad nos lleva al reconocimiento de personas, depositarios de los conocimientos y cuya protección cobra vital importancia en la salvaguardia del Patrimonio inmaterial, la diversidad y creatividad humana1 .

Indiscutiblemente en el patrimonio, lo tangible y lo intangible son dos caras de una misma realidad, existiendo entre ambos, como asegura la UNESCO, profunda interdependencia. En el patrimonio material, sea mueble o inmueble, también subyace lo intangible, lo que, a su vez, le da riqueza y sentido, porque transmite mensajes, entre otros, de las motivaciones o de las razones de su creación. En los bienes inmateriales identificamos también diversos elementos materiales que sirven de soporte o canal para su recreación. Así tenemos que en El Misterio de Elche (Valencia-España), no sólo valoramos la belleza de un teatro religioso cantado sobre la muerte, asunción y coronación de la virgen María, sino también los soportes materiales como el vestuario, la escenografía, etc. que se utilizan. Lo inmaterial se expresa en lo material y éste a su vez posee mensajes inmateriales que le dan sentido. El PCl nos conecta no sólo con los hombres del pasado sino con los que en el presente se encargan de mantenerlo vivo.

Difusión del Patrimonio inmaterial

El Patrimonio inmaterial está expuesto a constantes amenazas, debido a que muchas de sus expresiones son practicadas por grupos reducidos de personas. Por ejemplo, de los 300 Záparas (Perú-Ecuador), sólo cinco hablan su lengua. Esta realidad hace urgente las medidas de protección y los esfuerzos para lograrlo se han centrado en el registro e investigación, utilizando principalmente las nuevas tecnologías e información, como el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía (2009-2012). Si bien, el primer paso de toda protección es la identificación y el registro, éstos muchas veces se quedan en la acumulación y divulgación de archivos audiovisuales. Pero hacen falta también otras acciones como: la sensibilización, la educación y una adecuada Interpretación. Fortalecer el aprecio y arraigo en las propias comunidades donde este patrimonio se recrea y buscar, además, la valoración del resto de ciudadanos residentes y foráneos que entran en contacto con ellos es una tarea primordial.

La difusión, como una función de la gestión patrimonial, propicia el uso social y, en este sentido, la musealización de estos bienes, es importante. ¿De qué manera debemos presentar el PI en los museos? ¿Cómo hacer tangible lo intangible en una muestra museográfica? Estas y otras preguntas son básicas más aún cuando, como señala Guiguere (2008) Los museos de lo inmaterial tienen la tentación de orientarse hacia la transmisión externa, buscando grandiosidad y atracción turística. ¿Cómo darlos a conocer respetando su naturaleza y de manera efectiva? La Interpretación del Patrimonio es una herramienta eficaz para lograr estos objetivos.

La Interpretación del PI: una aproximación

Precisemos ahora a qué interpretación nos estamos refiriendo. Según las “Bases para la definición de competencias en Interpretación del Patrimonio” (2009), existen tres niveles: la científica, realizada por diversos profesionales, permite obtener información veraz de los valores del recurso; la traducción, que permite la comunicación adecuada de esa información y, por último, la que se realiza en la mente de los que se acercan a estos valores. Morales (2009) afirma que: Éste es el sentido y la acepción de interpretación que utilizamos en esta disciplina, sobre todo la segunda y la tercera interpretación –traducir y hacer pensar–, que constituyen la base para transmitir los valores y significados del patrimonio al público visitante.

Acercarnos a los valores del PCI, implica acercarnos a personas, objetos y lugares con especiales conexiones espirituales; su correcta interpretación científica, principalmente histórica, es la base para el respeto de la autenticidad. La información es la materia prima del segundo nivel de Interpretación, que se basa en ella pero va mucho más allá, atiende al cómo, cuándo y dónde comunicar. Para ello hay que seleccionar temas, estructurarlos, dosificarlos según el público para que la comunicación sea significativa, atractiva y pertinente, valiéndonos diversos medios, recursos y técnicas que de manera integrada permitan transmitir una idea clara y coherente.

En definitiva la Interpretación del patrimonio es un proceso de comunicación que forja conexiones emocionales e intelectuales entre los intereses del público y los significados inherentes al recurso (Merriman y Brochu : 2003); permite una adecuada transmisión de valores y se constituye en un puente esencial entre el visitante y el recurso, posibilitando el último nivel de interpretación, que es en definitiva el más importante, porque sólo revelando los significados, el patrimonio cobra sentido para la sociedad y ésta se compromete en su conservación.

La interpretación de lo inmaterial es esencial para una verdadera comprensión del patrimonio; lo intangible da sentido, crea conexiones entre personas y es, en definitiva, el alma del patrimonio. Por este motivo, la “Carta de Ename” (2006), establece que: Los elementos patrimoniales intangibles de un lugar con valor patrimonial, tales como la gastronomía, la música, la danza, las tradiciones culturales y espirituales, la literatura y la función del entorno natural deben ser identificados e incluidos en el proceso de interpretación.

La principal conexión entre Patrimonio Inmaterial e Interpretación radica en la revelación de significados. Pero además, esta metodología puede aportar en la mejora de la presentación de estos bienes que se transmiten oralmente y de las personas o comunidades que, insertas en un territorio concreto, son poseedoras de esos valores.

Al interpretar, ya sea un bien natural o cultural y en este caso el patrimonio inmaterial debe considerarse que la Interpretación se centra en la presentación amena, es relevante, organizada y basada en un tema (Ham: 1992). Ahora bien, si tomamos en cuenta la singularidad de este patrimonio y pretendiendo encontrar conexiones consideramos lo siguiente: a) La Interpretación debe ser in situ. En la difusión del PI es primordial, propiciar la experiencia directa basada en el respeto y dignidad de las culturas, con los poseedores y con el entorno, permitirá fortalecer su autoestima y establecer una conexión afectiva entre propios y foráneos. b) La Interpretación apela a los sentidos y emociones. Los recursos interpretativos tales como las recreaciones, las muestras en vivo, audiovisuales, etc., facilitarán esa identificación con los valores que se pretenden transmitir. En el campo del PCI lograr este objetivo suscitando emociones, sin buscar sólo la espectacularidad sino el aprecio y respeto por lo auténtico, es de vital importancia. c) La Interpretación contextualiza. El PCI descontextualizado o desarraigado de su entorno pierde parte de sus significados. Interpretar sus valores tomando como referencia el contexto geográfico y su historia, analizando la influencia del entorno en su creación y recreación, permitirá una mejor comprensión del mismo. Podemos diseñar productos culturales tomando como hilo conductor (tema) valores inmateriales relevantes de un territorio2.

En conclusión, hemos pretendido una aproximación a la aplicación de la Interpretación en la difusión del PCI, convencidos de que esta metodología puede ser de gran utilidad para todos los que interesados por el patrimonio inmaterial, “crisol de la diversidad y garante del desarrollo sostenible” (UNESCO: 2003), buscamos asegurar su salvaguardia basándonos en una adecuada y creativa difusión de sus valores.

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1Para ampliar este tema revisar: Declaración Universal sobre la diversidad cultural 2001, convención sobre la protección de la diversidad de las expresiones culturales 2005. Directrices para la creación de sistemas nacionales de Tesoros humanos vivos.

2Referentes de Interpretación en este sentido son por ejemplo: el Museo del Rocío en el área de Doñana, el Centro de Interpretación de las tradiciones y leyendas del Somontano Huesca.

BIBLIOGRAFIA

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GÓMEZ, L., QUIROSA, V y FERNANDEZ, J. (2009) El patrimonio “Intangible”. Infografía para preservar la memoria del pasado. En Arqueoweb. Revista sobre arqueología en internet. http://www.ucm.es/info/arqueoweb/numero12/conjunto12.htm

GUIGUERE, Elene (2008) La producción audiovisual en la promoción de patrimonios culturales “inmateriales”. Impactos de proclamaciones de “obras maestras” en España e Italia. A: S. Prado Conde et Xerardo Pereira (coord.), Patrimonios Culturales: Educación e Interpretación. San Sebastián, Asociación Vasca de Antropología. http://www.euskomedia.org/analitica/15295

ICOMOS. (2006) Carta de Ename. Para la Interpretación de lugares pertenecientes al patrimonio cultural.

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MORALES, J.(2001). Guía Práctica para la interpretación del Patrimonio. Ediciones Junta de Andalucía y Consejería de Cultura.313 pág.

MORALES, J., GUERRA, F. y SERRANTES, A. (2009) Bases para la Definición deCompetencias en Interpretación del Patrimonio. Seminario Permanente de Interpretación del Patrimonio Centro Nacional de Educación Ambiental – CENEAM, España.

PADRÓ, J. (2002) La Interpretación del patrimonio: contexto, situación actual y tendencias del futuro. A: III, IV y V Jornadas Andaluzas de Difusión. IAPH, 279 pág.

PADRÓ, J (1997) La Interpretación de un patrimonio intangible. Seminario sobre Patrimonio y Desarrollo Local. Programa PACTE. Proyecto GENIOS. Fuentevaqueros (Granada), 6 de Junio de 1997. 6 pág.

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UNESCO Directrices para la creación de sistemas nacionales de “Tesoros Humanos Vivos”

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UNESCO (2005) Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales. París, 20 de octubre de 2005

UNESCO ( 1989) “Recomendación sobre la salvaguarda de la cultura tradicional y popular” adoptada por la Conferencia General en su 25a sesión,París, 15 de noviembre de 1989