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Centro de Arte Contemporáneo de Málaga

En el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga encontramos un claro ejemplo de ese espíritu de renovación del que hablábamos antes. El museo es un proyecto de reciente creación – inaugurado en el año 2003- que nace con una fuerte ambición: crear nuevas posibilidades culturales en el sur de España, con el deseo de llegar a convertirse en referente a nivel internacional. Para ello no sólo cuenta con la frescura de nuevas propuestas artísticas sino también con parámetros totalmente innovadores en su gestión, que lo convierten en pionero en nuestro país. Su director nos habla de sus expectativas y del trabajo que realizan en el CAC en esta entrevista.

Ustedes financian sus actividades mediante un sistema de patrocinios, método ya casi tradicional en el mundo anglosajón, pero recién nacido en los museos españoles. Este tipo de sistema parece realmente válido, se ha demostrado que da un giro de 180 grados a la institución museística, que, poco a poco, parece estar consiguiendo quitarse la fama nefasta de mausoleo. Instituciones decimonónicas como el museo del Prado han comenzando a introducir en su gestión este tipo de prácticas para sufragar parte de sus gastos. Ustedes gestionan, en cierto modo, una empresa para lo público como si fuese una empresa privada, reinvirtiendo sus ganancias a favor de los ciudadanos, ¿El hecho de contar con dinero exterior les hace marcarse más seriamente sus objetivos?

No aceptamos la resignación. Me cuesta aceptar que un Centro de Arte o un Museo no debe tener objetivos, que si no hay presupuesto no se pueden hacer cosas importantes, que si no vienen visitantes no pase nada. La dirección de un centro de arte contemporáneo debe buscar los recursos que no tiene y no tenerlos nunca puede ser una justificación para no hacer buenas exposiciones, para no tener un departamento pedagógico o para no hacer adquisiciones. Si no hay dinero suficiente es obligación de la dirección el encontrarlo. Debemos desechar la idea de que “Papá Estado” debe sufragarlo todo. A la sociedad en su conjunto y a la empresa especialmente cuando son modernas y avanzadas les gusta colaborar e implicarse en el patrocinio que es una manera de mejorar su imagen y de compartir responsabilidades.

¿Han tenido muchos problemas para encontrar patrocinadores?

Nos gustaría tener aún más porque ello repercutiría en el número y la calidad de nuestro proyecto y de nuestras acciones pero estamos muy satisfechos con los resultados actuales. El patrocinio externo empresarial e institucional supone aproximadamente el 20% de nuestro presupuesto. Ahora que la programación es excelente, el Centro de Arte ha sido reconocido por la prensa general y especializada y la ciudad lo entiende como un servicio social y cultural de primera magnitud e involucrado con la ciudadanía ya no es problema. Los malagueños consideran al CAC Málaga un emblema de la Málaga moderna y progresista y la empresa se ha implicado en este proyecto de forma envidiable.

¿Influyen éstos en sus decisiones?, es decir, ¿con su aportación se ganan de algún modo el derecho a opinar sobre los pasos futuros del museo?

En caso alguno. El CAC Málaga tiene una intendencia absoluta de poderes políticos y económicos. Se habla mucho de las “buenas artes” en los museos españoles pero muchas de ellas ya se practican con naturalidad en Málaga. Los responsables políticos del Ayuntamiento de Málaga han sido muy generosos y han sacrificado intervención por implicación y decisión técnica. Los políticos de toda España deberían tomar nota de este ejemplo.

Inauguraron su museo sin tener una colección propia, contando con el favor de coleccionistas privados que han cedido algunas de sus obras durante un periodo de tiempo determinado. Aunque ésta es una práctica que lleva realizándose ya algunos años en el resto de Europa, en nuestro país sigue resultando bastante innovadora ¿Fue difícil convencer a las autoridades competentes del asunto? Porque imagino que para contar con el favor de los coleccionistas antes hubieron de tener un proyecto sólido, por lo que la Ciudad de Málaga tuvo que creer firmemente en un museo que quería abrir sus puertas sin tener a penas obras propias. ¿Cómo y de quién o quiénes partió la idea?

Expliqué a los políticos que se podía tener una colección sin tener que adquirirla en su totalidad, que si teníamos un buen proyecto artístico, coherente e independiente, coleccionistas privados nos apoyarían. Se abría con la cesión de casi cuatrocientas obras prestadas por seis coleccionistas. Ahora tenemos contratos de compromiso de préstamo de 34 coleccionistas y más de diez mil obras de arte. Si hay seriedad, profesionalidad y calidad la colección no es un problema. Tenemos ya coleccionistas que adquieren sólo las obras que necesita el CAC Málaga. Al menos en esto ya nos parecemos al MOMA.

“Expliqué a los políticos que se podía tener una colección sin tener que adquirirla en su totalidad, que si teníamos un buen proyecto artístico, coherente e independiente, coleccionistas privados nos apoyarían”

¿Cuál fue exactamente el orden de sus pasos para conseguir sus objetivos?

Sólo hay un camino: consiste en tener claro qué programación interesa conseguir y desarrollar. Después hay que convencer a los artistas seleccionados en lo interesante de participar de este proyecto ilusionante y por último involucrar al a los responsables políticos, el equipo de trabajo, el mundo del arte y la prensa, los ciudadanos y, por último, al sector empresarial e institucional. Ése es el orden.

Ustedes suelen visitar cada año Arco para hacerse, poco a poco, con unos buenos fondos. Además de esta práctica ¿qué otras actividades organizan con este fin?

No sólo asistimos a ARCO, también compramos en otras ferias como las de Basilea, Londres o Miami. Además realizamos producción de obra de algunos artistas en las exposiciones y a cambio de la producción el Centro de Arte incorpora a su colección obras en condiciones ventajosas; se adquieren otras en las galerías profesionales de arte contemporáneo durante todo el año e incluso animamos y estimulamos el mecenazgo invitando a coleccionistas a que adquieran obras con destino a nuestra colección. Y por último están las donaciones.

Exterior Centro de Arte ContemporáneoInterior del Centro de Arte Contemporáneo

¿Convocan becas o concursos para impulsar la carrera de artistas emergentes?

Organizamos exposiciones individuales y colectivas de promoción de artistas jóvenes vinculados a Málaga. En colaboración con el Área de Juventud organizamos “Málaga crea” donde cada año exponemos la obra de aproximadamente 30 jóvenes pintores, escultores, fotógrafos o video-artistas.

Ustedes mismos definen el CAC como un museo con una rotunda vocación internacional. Aún así, ¿promueven de alguna manera el arte Malagueño?

Cada año además del trabajo con jóvenes artistas malagueños presentamos dos o tres artistas “de proximidad” de forma individual. Así han pasado ya por nuestra programación nombres como Carlos Durán, Luís Bisbe, Libia Castro, Bono Banderas, Cristina Martín Lara, Chema Lumbreras, Antonio Yesa, Diego Santos, Nuria Carrasco, etc.

Además en el programa de adquisiciones siempre tenemos una cierta sensibilidad para los artistas locales y, por extensión, andaluces.

Algunos museólogos afirman que aunque las funciones y la morfología del museo han cambiado a lo largo de la Historia. En todas las épocas, éste siempre ha ocupado un determinado rol social. ¿Cuál creen ustedes qué ocupa el suyo?

Indudablemente tenemos una vocación social, pedagógica y divulgativa, pero también el CAC Málaga ha contribuido a mejorar las condiciones del barrio desde un punto de vista urbanístico e incluso de seguridad y, ha contribuido también ha mejorar la imagen exterior de Málaga, a aumentar el número y la calidad del turismo y por extensión a ampliar las condiciones económicas.

Se encuentran en un lugar privilegiado de la ciudad de Málaga, no sólo porque están ubicados en pleno centro, sino porque además han tenido la gran suerte de poder contar con un edificio de Gutiérrez Soto, un antiguo mercado mayorista. Su estilo funcionalista y racional le convierte en el escenario perfecto para su Kunsthaus ¿qué remodelaciones hubieron de llevarse a cabo para “reciclar” este espacio?

Es seguro que se nos ha quedado pequeño. Ahora estamos estudiando un proyecto de ampliación con diseño de Rafael Moneo que permitirá aumentar aproximadamente 3.000 metros cuadrados con nuevos espacios como un gran almacén, biblioteca y centro de documentación, nuevas oficinas, salas de reuniones, un auditorio, librería, restaurante/café y un gran vestíbulo que funcionará como espacio polivalente. Ello permitirá también reorganizar los espacios actuales y optimizar mejor los que no reúnen condiciones adecuadas para sus fines. Estará inaugurado entre el 2009 y 2010.

¿Qué papel ocupa el “contenedor” en su museo?

Únicamente será espacio expositivo. El contenedor debe adecuarse y adaptarse al proyecto expositivo y por tanto debe ser moldeable a las necesidades de cada proyecto expositivo. A veces lo más sencillo y mejor, no menos frecuente.

¿Intentan que el CAC salga a la calle? ¿Hacen ustedes actividades más allá de sus límites arquitectónicos?

Hemos organizado exposiciones en la plaza situada fuera del Centro. Pero también actividades pedagógicas, conciertos, eventos y celebraciones. Además hemos organizado y participado en exposiciones con fondos del CAC Málaga en Madrid, Milán, Pamplona y Pekin.

De los 6000 metros cuadrados con los que cuenta el CAC sólo 2400 son utilizados con fines expositivos. En el resto existen aulas, una biblioteca que cuenta ya con más de 5000 volúmenes, un salón de actos. La distribución física del museo se traduce en un verdadero afán divulgativo ¿Qué tipo de actividades didácticas realizáis aquí? ¿Cómo es el público que os visita y qué demanda?

Hacemos actividades pedagógicas con talleres, itinerarios y visitas escolares. El pasado año tuvimos 24.000 estudiantes que realizaron actividades concretas desde guiñoles los más pequeños hasta complejos ejercicios sociales y estéticos los de bachiller. Organizamos además visitas gratuitas para adultos, deficientes sociales y físicos, etc. Por otra parte cada día hay en el Centro conferencias, seminarios, sesiones de trabajo, cine, teatro, danza y música contemporánea, presentaciones de libros, talleres, etc. El pasado año 15.000 personas participaron en estas actividades paralelas. Un museo sin acción cultural y pedagógica está muerto y pierde su función social.

Ustedes poseen una exposición permanente, Paisaje Humano, con la que intentan establecer un diálogo que haga referencia a cuestiones que apelan al ego de cualquier persona sea cual sea su origen, educación, sexo… hablan de hogares, de concepto y sentimiento, de gente. ¿Creen que tal vez así se comprenda por fin que el Arte Contemporáneo es muchísimo más cercano y democrático de lo que se piensa?

Seguro. El arte actual es el más fácil de comprender porque habla de las mismas cosas que preocupan a la gente, de los asuntos que tratan los telediarios y los periódicos. Pero hay que realizar un esfuerzo por difundir las claves del arte contemporáneo, hay que hacer esfuerzos en hacerlo comprender y en que el público se quite el miedo.

“El arte actual es el más fácil de comprender porque habla de las mismas cosas que preocupan a la gente, de los asuntos que tratan los telediarios y los periódicos.”

Y por último, ¿creen que los malagueños se sienten dueños de este espacio y lo han tomado como parte de su Patrimonio?

Totalmente. Christine Picasso dice que el Museo Picasso le interesa a los malagueños hasta la puerta porque representan un 5% de las visitas anuales. El CAC Málaga que depende del Ayuntamiento de Málaga y tiene una quinta parte del presupuesto del Museo Picasso, tiene el 68 % de visitantes malagueños.