Entrevista con la Directora del Museo de las Tres Culturas. Torre de la Calahorra
La Fortaleza de Calahorra está situada al extremo sur del puente romano y fue construida por los árabes para permitir el acceso a la ciudad y defender la cabecera del puente. Hoy en día, la torre que ha sobrevivido, alberga el Museo Vivo de Al-Andalus, creado por la Fundación Roger Garaudy.
TECNIC_ El museo de las tres culturas pertenece a una fundación privada. ¿Todos sus patronos son personas individuales o también hay alguna institución?
Todos los patronos son personas individuales. Ahora mismo la fundación está formada por ocho personas de Córdoba, de Madrid, de Barcelona o incluso de París como el propio fundador, Roger Garaudy, que además se dedican a diferentes tareas. La verdad es que el patronato es muy variado.
TECNIC_ Y esta fundación, ¿es propietaria de la torre?
El propietario de la torre es el ayuntamiento y la cedió hace unos veinte años a la fundación Garaudy en un convenio de colaboración por cuarenta y nueve años.
TECNIC_ Córdoba necesitaba un museo que aunara una visión expositiva alrededor de las tres culturas que han dominado durante tanto tiempo la ciudad, pero ¿porqué tan tarde?, y ¿cómo se hace para no herir ninguna sensibilidad?
No me parece tan tarde, hace veinte años. Yo lo recuerdo como pionero. Pero fíjate, tuvo que venir un francés para hacer el convenio, en la época en la que estaba de alcalde Julio Anguita. En realidad fue un concurso. Se presentaron varios proyectos y el de Garaudy fue el que más interesó al Ayuntamiento.
Y cómo se hace para no herir, pues yo creo que eso Garaudy lo hizo bastante bien, al igual que el equipo que colaboró con él. En realidad el museo no se llama Museo de las Tres culturas. Nosotros estamos registrados en la Junta de Andalucía como Museo vivo de Al-Andalus Torre de la Calahorra, debido a la importancia del propio edificio. Si ha pasado a conocerse popularmente así, debe ser que hemos logrado que sea un museo para las tres culturas. Es muy difícil hacer que todo el mundo esté contento. Hay gente que piensa que quizás el judaísmo está algo menos reflejado, pero en realidad sí tiene cabida, bajo nuestro punto de vista. Cada día el número de visitantes es mayor, alcanzando ya la cifra anual de 100.000 personas. No hay duda de que el equipo que trabajó para montar la exposición tuvo mucha sensibilidad.
TECNIC_ Muchos de los museos que hemos visitado quedan dentro de un edificio de singularidad patrimonial. ¿Cómo compite la estructura expositiva con la visita al edificio?
Evidentemente, es algo que está muy unido. El edificio es un atractivo y, al realizar la visita, reparas en que realmente está muy integrado. La exposición en otro lugar no habría sido lo mismo. Se supo adaptar muy bien la estructura de la exposición, el audioguía, el itinerario, los audiovisuales… al propio edificio.
TECNIC_ Nos interesa tener una visión muy de la función que tiene el equipamiento cultural con la ciudad. En este caso, la torre y su conjunto museográfico, ¿qué hueco se hacen en la ciudad?
Córdoba está repleta de vestigios, pero éste es un museo especial. Es más didáctico, más divulgativo. No profundiza tanto en objetos o piezas valiosas, pero puede ser entendido como una introducción a la visita a la ciudad. Se habla de la Mezquita, con las 900 columnas, se habla de arquitectura, de medicina… se da una visión general de la importancia de Córdoba en la época de Al-Andalus, durante el Califato, cuando se convirtió en la ciudad más importante de Europa.
TECNIC_ Córdoba es una ciudad con un alto dinamismo cultural pero, ¿el cordobés le da la importancia que debería tener? Esa falta de promoción, en comparación con otras ciudades autonómicas, ¿es algo que afectará al museo?
El museo lo visitan, sobre todo, extranjeros y turistas. En Córdoba, las iniciativas privadas son escasas. Son las instituciones públicas las que promueven las actividades culturales. Hay muchas ganas de hacer cosas, queremos que la ciudad salga adelante, pero en ocasiones da la sensación que la gente no responde mucho. Parece como si las instituciones fueran por delante de la demanda.
TENCIC_ Parece que el cordobés esté demasiado en contacto con su propio patrimonio, ¿le presta menos atención?, por tenerla tan a mano, al cordobés ¿le cuesta pagar cultura?
Es cierto que los ciudadanos conviven con muchísima cultura. Algunos museos y monumentos son gratuitos, y nosotros, cobramos a los cordobeses menos de la mitad del precio de la entrada normal. Aunque es verdad que tenemos mucho patrimonio, tanto que en muchas ocasiones quizá seamos capaces de gestionarlo como se merece.
TECNIC_ El público real del museo, ¿es el turista antes que el centro educativo?
En la temporada de invierno y primavera el público es más educativo, y la mayoría de las horas las ocupan grupos escolares. En esta temporada, también acogemos gran número de turistas culturales extranjeros, pero durante el verano el turismo es mayor.
TECNIC_ ¿Empieza a ser una carga la constante visita de centros escolares a éstos museos?
En nuestro caso no es una carga. Seguramente la estructura expositiva les resulta más atractiva. Ahora mismo estamos trabajando en la edición de una guía didáctica, debido a la demanda.
TECNIC_ Casi todos los museos tienen su propia programación paralela complementaria a la estructura del museo. Teniendo en cuenta la singularidad de este museo, con esa parte didáctica de la estructura expositiva, ¿cabe alguna posibilidad de hacer actividades complementarias paralelas?
Las actividades complementarias son escasas. Solemos organizar unas cuatro conferencias anuales, y se realizan actividades puntuales, como es en el caso del Día Internacional de los Museos. También colaboramos con las asociaciones de vecinos, con sus actividades culturales, literarias y musicales. Les cedemos el espacio que necesitan para sus actividades. La torre debe estar abierta al barrio porque es un espacio municipal, aunque esté ahora mismo cedida a la fundación.
TECNIC_ Y, ¿en cuanto a las funciones de investigación y publicación? ¿Qué actividades gestiones el museo en este sentido?
Al principio, existía un convenio para reeditar obras de filosofía, literatura… pero no se ha desarrollado como hubiéramos querido. Quizás, todos nuestros esfuerzos se dedicaron a rehabilitar la biblioteca, y adquisición de fondos. Por el momento, no hemos podido retomar el tema de las publicaciones.
TECNIC_ Comparando la visión de un museo público con uno privado, la relación laboral no es nunca la misma. Desde tu posición tendrás que luchar por algunas cuestiones tanto con los de arriba como con los de abajo, personalmente, ¿qué te resulta más duro?
Luchar con los de arriba es más duro. El patronato, cada tres años se renueva, por lo que en innumerables ocasiones se cambia el criterio. Nuestro equipo está formado únicamente por siete personas, por lo que nos encontramos muy a gusto. Además, hace veinte años, yo empecé desde abajo, en la recepción, por lo que conozco muy bien todo el trabajo que hacen. Nuestro presupuesto viene por lo que ingresamos al cobrar al visitante, por lo que es muy diferente a un museo público. El patronato hace una magnífica labor y además no cobran nada por ello. Ellos marcan las directrices y nosotros las seguimos.
TECNIC_ ¿Qué espacio tiene el museo en este gran proyecto que es la búsqueda de la capitalidad europea?
Aparecimos en el estudio que realiza la Junta de Andalucía como el museo más visitado. El hecho de ser de los pocos museos que están al servicio del público los lunes nos hace tener una mayor afluencia de público y ofrecemos también un servicio a la ciudad.
Pero, personalmente, echo en falta que hubiera una conexión o coordinación de todos los museos, ya sean de la Junta de Andalucía, del Ayuntamiento o de gestión privada.
TECNIC_ Una última cuestión personal, ¿el esfuerzo dedicado a un museo de gestión privada es mucho mayor que el de una directora de un museo público?
Sí, es muy diferente. Nuestro esfuerzo se dosifica entre todo el equipo. Se reparten las tareas de recepción, de gestión de reservas de visitas… A mí, personalmente, me encanta estar en recepción y tratar con la gente, conocer su opinión. Y muchas veces es necesario que lo haga si hace falta sustituir a compañeros.
A veces quisieras abarcar más, ampliar los proyectos y llevar a cabo más planes, pero aunque trabajamos con subvenciones los medios son escasos.
A mi me ilusiona especialmente llegar a personas que quizás no han tenido la oportunidad de estudiar esa historia. El libro de visitas muestra todas las impresiones de esa gente, y me encanta ojearlo siempre que tengo un rato.
Y cuando vienen momentos difíciles, me pongo los auriculares y paseo por el recorrido de la exposición. Eso reconforta.
Nos acusan a veces de no ser muy rigurosos históricamente con respecto a la convivencia de las tres culturas, aunque ese es un debate que todavía está por resolver. En el Museo de las Tres culturas creemos que si esa tolerancia pudo tener lugar durante, aunque fuese, un corto periodo de tiempo, también hoy en día podemos hacerlo posible. Ese es el mensaje que queremos mandar.
