La gestión cultural en Albacete: una disciplina emergente
Albacete es una ciudad de provincias, y aquél que piense que esta denominación es una ofensa se equivoca de pleno. Las muchas ciudades españolas que en la última década han querido pertenecer a ese espacio centro, a ese poder central, se ven ahora mismo ahogadas por un nivel de desarrollo que nunca han podido mantener. Albacete es una ciudad que se construye día a día, que crece, sí, pero pausadamente, que innova, sí, pero desde un punto de vista estratégico, que tiene cosas que decir, sí, pero pensando antes de que manera ordenar el discurso. Albacete es una ciudad en la que parece que no pasa nada, pero que pasan muchas cosas. La cultura en Albacete se construye a un ritmo sosegado, sin demasiados aspavientos que dificulten una verdadera comunión entro lo público y lo privado a favor de la ciudadanía.
Hay ciudades a las que sus gentes les dan valor. Albacete es una de ellas. Como en una ciudad en la que nunca entra nadie extraño y cuando lo hace la ciudad se monta en fiesta, Albacete nos recibe casi con todos los ciento sesenta mil brazos abiertos. Por el desorden de sus calles estamos obligados a preguntar casi sin parar en dónde se encuentra esto y aquello, y sin una mala respuesta, los vecinos nos acompañan como si fuéramos conocidos de toda una vida. Por fin encontramos aquello que nos importa, el reflejo de una aventura que no sólo es cimentada por sus gobernantes, que son muchos los que construyen la cultura que poco a poco va emergiendo de la ciudad y que comienza a despertar de un letargo que nunca existió pero que nos obligaron a creer. En Albacete también se hace cultura, una cultura de una alta calidad que no se achanta a sobresaltos, aunque a veces los tenga, y como en todos lados se necesita mejorar.
La administración en cultura como apuesta de futuro
No se sabe, si siempre que encontramos experiencias en gestión pública de la cultura que trabajen conceptos relacionados con la cooperación entre administraciones, es gracias al buen hacer de los responsables políticos o a que casualmente coinciden las siglas de los partidos que las dirigen. Pero no vamos a ponernos a divagar, a estas alturas de la película, sobre la altura profesional de nuestros políticos.
La coordinación entre administraciones a través de CULTURAL ALBACETE
Cultural Albacete es un consorcio entre el Ayuntamiento, la Diputación de Albacete y una serie de empresas y organización patrocinadoras y colaboradoras. Nace en 1.983 gracias a una iniciativa de la Fundación Juan March para llevar la cultura a las zonas rurales, experimentado una iniciativa piloto en la provincia de Albacete, que da como resultado esta organización.
Con más de tres millones de euros de presupuesto, su director Ricardo Beléndez debe gestionar una amplia oferta de actividad cultural y sobretodo su principal proyecto escénico, el teatro Circo.
El teatro Circo es un equipamiento singular donde los haya, con más de ciento veinte años de historia es el único espacio en España que mantiene esa forma escénica entre circo y teatro. En la actualidad mantiene una programación estable en cualquier disciplina escénica. Este teatro lo podemos nombrar como la piedra angular de la programación cultural de la ciudad, hasta no hace mucho tiempo sus actividades eran las que servían de referente para los ciudadanos.
Una visión constructiva: el punto de vista de Rosario Gualda
Si intentamos entender la gestión cultural vista desde los ojos de un político, seguramente solo observaremos el buen hacer de las acciones que él mismo dirige, y vislumbraremos lo aficionados que son al hacer por hacer, su criterio filosófico, continuista y reflexivo deja siempre mucho que desear. Pero el caso de Rosario Gualda no es así, la concejala de cultura de Albacete no sabes si por una capacidad innata o por lo que se juega en cada uno de sus movimientos, tiene muy claro en lo que debe convertirse Albacete como ciudad cultural.
Su reflexión a través de los conceptos de participación ciudadana, de acercamiento de la cultura a todos los ciudadanos sin excepción y la programación innovadora implicando a todos los agentes posibles pero con especial interés a los propios creadores locales es muy singular.
Nos concede una entrevista muy interesante en la que no sólo quiere hacer reflejar aquello que desde el paraguas de su concejalía se lleva a cabo, sino la visión estratégica que es mucho más importante, una visión de ciudad que compita para no ser una ciudad más de provincias sin repercutir en nada en el conjunto de ciudades del estado, sino que se convierta en un referente cultural tanto para sus propios vecinos como para aquellos que les visiten.
Leer la entrevista integra con la concejala de cultura Rosario Gualda.
Los espacios públicos de gestión cultural y la labor de los museos en la ciudad
La formación cultural y los programas socioculturales en el teatro de la Paz
El teatro de la Paz se inauguró en 1.996, y precisamente no fue paz lo que generó entre la ciudadanía albacentense. El desfase presupuestario entre lo proyectado y lo real, y su ubicación, alejado del centro de la ciudad, con el objetivo de descentralizar la cultura en la capital, hizo que no comenzara su andadura con buen pie.
Propiedad de la Diputación Provincial, el equipamiento fue sede del Consorcio Cultural Albacete, que hasta la construcción del teatro Circo, mantenía una programación estable de teatro y danza, programación que desapareció dando pie a lo que podemos denominar programas socioculturales. Su principal misión es la de ceder sus espacios a entidades no lucrativas para que puedan proyectar sus creaciones amateurs o puedan realizar presentaciones o eventos de todo tipo. A falta de una ordenanza que regule su utilización, el procedimiento que las organizaciones sociales deben llevar a cabo es algo rudimentaria, mediante una solicitud por escrito, normalizada por parte de la Diputación, su coordinadora distribuye espacios, marca preferencias y asigna fechas.
Sus seiscientas cuarenta y cinco butacas acogen hoy en día no sólo la gestión de la cesión de espacios. La Diputación Provincial programa en su escenario un proyecto de difusión escénica en dos temporadas, en noviembre Vamos al Teatro y en abril Vamos a la Danza, programación dedicada al público infantil y juvenil, en la que los grupos escolares visitan el teatro de manera gratuita para disfrutar de un espectáculo profesional.
A día de hoy, el teatro está gestionado por la Universidad Popular del Ayuntamiento de Albacete, su coordinadora Llanos Briongo asegura que este es el último año en el que la Universidad Popular utilizará estas instalaciones para sus clases de teatro y para albergar la Escuela de Música Moderna (la popular E.M.M.A). La construcción de la nueva Casa de la Cultura José Saramago en la antigua Fábrica de Harinas acogerá entre otras iniciativas, la sede de esta institución tan asentada entre la población. La coordinadora Llanos Bringo, que también es profesora de la Universidad Popular, tiene en gran estima a este teatro, gracias a los siete años que lleva en su dirección y afirma que estaría encantada de que el teatro siguiera en funcionamiento destinado a la participación ciudadana y que las instituciones lo llenaran de actividad diariamente.
El Museo del Niño (Museo pedagógico de la Infancia de Castilla La Mancha), una implicación cien por cien altruista
El popularmente llamado Museo de Niño está situado en los bajos de un centros de enseñanza pública, el Benjamín
Palencia, un espacio en mal estado en el que se aglutinan de forma más o menos ordenada una serie de piezas educativas con muchos años de historia y seguramente con un gran valor sentimental para aquellos que han pasado alguna vez por el colegio, que somos casi todos. Este es el gran punto negro de la ciudad de Albacete, la constatación de que el proyecto de reubicación del museo va despacio, demasiado despacio hace pensar que no es una prioridad para el gobierno autonómico.
Si las piezas del museo se siguen manteniendo, están expuestas de forma adecuada y la visitan muchos cientos de niños y niñas es gracias a la labor incansable de su responsable, Juan Peralta, y de todas las personas que de forma anónima y totalmente altruista ayudan a su conservación, catalogación e investigación.
Los contenidos del museo están distribuidos en dos grandes proyectos. El primero es la exposición permanente que en tres salas distintas muestra aspectos relacionados con la educación y la infancia, la escuela de ayer y de hoy con objetos singulares sobre la distribución en las aulas de la república y la dictadura, el recreo con la reconstrucción y restauración de una infinidad de juegos populares y un tercer espacio que muestra ajuares y mobiliario infantil, así como una parte dedicada al mundo de los sueños. Por otro lado el museo también realiza una gran labor de documentación, este es el segundo de los grandes proyectos. Un impresionante archivo documental y audiovisual que hace las delicias de aquellos que se dedican profesionalmente a la educación. Pero las acciones del museo no se quedan ahí, su responsable y colaboradores editan además una revista de investigación (El Catón) y un sinfín de materiales didácticos y cuadernos de trabajo en relación a la pedagogía y la infancia.
La cantidad de objetos e iniciativas que se llevan a cabo en el museo son dignas de mención, el esfuerzo por
mantener un legado cultural de estas características y singularidad es algo primordial en la historia de la ciudad y de toda España, ya que el de Albacete es de los pocos museos de este tipo y el que más piezas posee.
Últimamente leemos en la prensa que se ha presentado el proyecto arquitectónico para la construcción de la nueva sede del Museo del Niño. Los arquitectos Montes y Martín serán los encargados de redactar el proyecto de la obra que comenzará a ejecutarse en el segundo semestre de 2.009 y que podrá estar finalizado a finales de 2.010. Los más de veintiún mil piezas que con esmero ha preservado Juan Peralta pasarán a la nueva sede situada en el antiguo colegio público Primo de Rivera con mediante una ambiciosa ampliación que se caracterizará por su innovación, originalidad y funcionalidad. Sólo esperamos que este esfuerzo siga manteniendo la labor incondicional y el buen hacer de todos los que hasta hoy han sabido conservar esta parte de la historia.
Los museos municipales: Museo de la Cuchillería, Museo Municipal, Museo del Arte Popular del Mundo y Centro de Interpretación y Sensibilización para la Paz
Albacete ha cuidado la puesta en marcha de sus museos municipales al detalle, la oferta no es muy variada, pero lo que hay está dispuesto con esmero y responsabilidad. Los museos municipales no son grandes espacios arquitectónicos, ni grandes contenedores de piezas únicas, pretenden ser más bien lugar para el aprendizaje, el esparcimiento y la reflexión de sus visitantes. El Albacete, los museos municipales se centran en ser reflejo de lo vivido como ciudad y de la amplitud de mirar de sus vecinos.
En la plaza del Altozano encontramos dos de los más insignes espacios expositivos, el uno por ser un referente cultural y municipal y el otro por la valentía de su puesta en funcionamiento. El Museo Municipal, antiguo edificio que acogía las dependencias del ayuntamiento es hoy un centro expositivo muy importante por la labor que realiza en la promoción de los artistas locales, en el encontramos el Museo del Arte Popular del Mundo, una exposición permanente de objetos realizados por manos anónimas que son un fiel reflejo de lo humano. Las más de veinte mil piezas han sido coleccionadas por Juan Ramírez de Lucas, periodista y crítico de arte albacetense que tuvo el placer de ceder todo aquello recogido en sus viajes a su ciudad natal.
El Centro de Interpretación y Sensibilización para la Paz es en sí mismo un refugio contra los bombardeos de la aviación nacional en tiempos de la guerra civil española. Su restauración para convertirlo en un centro expositivo es una puesta en valor histórica y cultural del patrimonio de guerra a favor de una cultura para la paz. El Centro es un espacio desde el cual se desarrolla un proyecto permanente de sensibilización y educación en valores en torno a la paz. Desde su apertura en 2.007 ha realizado multitud de actividades para trabajar estos conceptos, y prueba de ello son los más de treinta y nueve mil visitantes que recibió en su primer año y medio.
Nos detenemos en uno de los principales valores museísticos de la ciudad, y el que más se destina no sólo al público local, sino, y sobre todo al turista cultural de Albacete. El Museo Municipal de la Cuchillería abierto en el mes de septiembre del año 2004, se ha convertido en referente turístico de la ciudad de Albacete, prueba de ello son los más de 100.000 visitantes que se han recibido en este periodo. Uno de los atractivos que presenta el Museo Municipal de la Cuchillería para el visitante es su programación de exposiciones temporales e itinerantes, tanto dentro como fuera del Museo.
Otra de las actividades divulgativas propuestas por el Museo es la de intentar acercar al público infantil las colecciones expuestas. Para ello cada año se envía a todos los colegios e institutos de Albacete y provincia, la programación anual del museo para el correspondiente año escolar. De esta manera, las salas del museo, en sus mañanas, se llenan de
escolares que tras su visita son obsequiados con un cuadernillo didáctico en el que pueden seguir aprendiendo mediante juegos y otras actividades. Pero la dinámica no se cierne solo a las exposiciones de cuchillería, sino que también diversas actividades complementan la programación de este Museo. Ejemplo de ello son los concursos de Dibujo Infantil o de Fotografía sobre la Cuchillería, los cuales, en su VIII edición, ya cuentan con numerosa participación. Presentaciones y ediciones de libros y catálogos complementan la actividad anual del Museo Municipal de la Cuchillería.
La iniciativa privada en Albacete, un complemento imprescindible
Una importante aportación: el Festival Tempo
El Festival Tempo aparece de manera fortuita y como aportación a la actividad cultural de Albacete en el año 2.003, un festival que pretendía crear un referente en la ciudad y en la provincia sobre la música y el arte contemporáneo. Sus dos primeras ediciones son las más ambiciosas en cuanto al cartel de artistas invitados, Fangoria, Loquillo o el Bicho son algunos de los ejemplos que hacen que el festival empiece con buen pie a escribir su nombre en la oferta cultural de la ciudad.
A partir de su tercera edición, el festival estrecha lazos con la Unidad de Gestión Sociocultural de la Universidad de Castilla la Mancha, se reduce su duración de tres a dos días y el festival se convierte en mucho más intimista pero con una estructuración temática mucho más cuidada y meditada, que da como resultado la aparición de acciones académicas como son sus conferencias. Con el pretexto del quinto centenario de la primera edición del Quijote, este festival deja de ser como una fiesta para pasar a ser un espacio de reflexión a través del arte y la cultura contemporánea, asegura Javier Alarcón, coordinador del Festival.
La organización del festival es algo singular, la Asociación Cultural Tempo La Roda es la entidad encargada de su gestión, los dos hermanos Alarcón, Javier y Antolino, y Antonia de Toro son los integrantes de la misma y los responsables del festival desde sus inicios. La Universidad de Castilla la Mancha se implica con parte de la financiación, la cesión de sus espacios y los recursos humanos. Además, el festival se ha convertido en una acción formativa en sí mismo, los alumnos y alumnas que deciden acudir a todas las actividades que programa el festival reciben créditos universitarios a cambio, entendiendo de esta forma que la cultura es generadora de conocimientos.
Es importante señalar que a través de la incursión de su coordinador Javier Alarcón en la gestión de este tipo de actividades, constituye CIRCA una empresa dedicada a la gestión cultural y la creatividad que empieza a dar sus primeros pasos con proyectos culturales de alto nivel.
Cuando le preguntamos a Javier sobre la gestión cultural que se lleva a cabo en la ciudad, asevera que hay un cierto desorden de las administraciones públicas, pero que desde hace unos diez años se nota el impulso que se le está dando a la cultura en Albacete, aunque necesita mucho más personal especializado y una profesionalización inmediata.
Abycine y el contacto con la cultura contemporánea
El Festival de cine Abycine es un referente a nivel nacional de las tendencias más vanguardistas en la fusión del cine y otras artes.
La muestra impulsada por su director, José Manuel Zamora, es un certamen de cine joven y dinámico por el que no
pasan desapercibidas las nuevas tecnologías audiovisuales y que, año tras año, se está consolidando dentro del panorama del cine digital.
La organización durante estas diez ediciones ha recorrido a cuanta de su director quien ha aprovechado su experiencia adquirida durante su etapa en la gestión de la Filmoteca Municipal.
Abycine pretende localizar en Albacete una propuesta audiovisual atrevida pero manchada también de reflexión sobre las nuevas tendencias del sector audiovisual y cinematográfico en la actualidad. A través de ocho secciones (internacional, digital, cortometrajes, video creación albaceteña, antología del cine, hecho en clm y woman) le edición de 2.008 fue un éxito de participación y asistencia. El festival también se acompaña de de actividades paralelas y complementarias que formas una acción cultural de una alta calidad.

