Teruel, en busca del tiempo perdido
Marcel Proust
Teruel ha sido una ciudad marginada durante demasiado tiempo. Una conocida campaña de difusión/reivindicación mediática hizo que muchos abrieran los ojos por primera vez y fijaran su mirada en ella. Pero Teruel existe desde mucho antes. Urbe pequeña, la capital de provincia menos poblada de España, Teruel goza de ese discreto encanto de lo sencillo, de ese aroma a pueblo en el que no existen las distancias largas y en el que la calidez de sus gentes te envuelve desde un primer momento. Con un presente cargado de historia, los turolenses han sabido recuperar a través de sus fiestas, actividades y arquitectura la evocación de un tiempo pasado mudéjar, romántico, medieval. Flirteo entre cultura y patrimonio hecho realidad. Y sin que sirva de precedente.
Llegamos a Teruel en una fría y encapotada mañana de finales de noviembre. “La lluvia es algo poco frecuente aquí durante estas fechas” nos comentan mientras las primeras gotas de sirimiri caen sobre nuestras cabezas. Avanzamos hacia el casco antiguo de la ciudad para disfrutar de una primera toma de contacto antes de iniciar los encuentros que hemos programado con algunos de los máximos representantes de la gestión cultural turolense. Nuestro recorrido nos lleva a visitar las cuatro torres mudéjares que adornan Teruel, rúbrica identitaria de la ciudad y conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Visitamos también, y como no podría ser de otra manera, la Plaza Carlos Castel, conocida popularmente como la “Plaza del Torico”. Nos resulta gracioso ver como, coincidiendo con nuestra llegada, la columna blanca que sostiene la figura del diminuto torito está siendo transformada en un frondoso árbol de Navidad en el que el altivo astado, en lo alto, hace las veces de estrella polar. El Museo Provincial, el Mausoleo de los Amantes y el Aljibe medieval son nuestros siguientes destinos. Pronto nos quedamos sin tiempo para más. El día mejora y sale el Sol. El deber nos llama.
Cultura en Teruel: “Abierto todo el año”
Teruel tiene aproximadamente 38.000 habitantes y se puede decir que, porcentualmente, casi todos los días existen actos culturales programados a los que los turolenses pueden asistir. Otra cosa es la desigual aceptación que dichas actividades tienen entre los ciudadanos de a pie. José Antonio Esteban, concejal de cultura de Teruel, no duda en hablar de una “sed de cultura” de los turolenses. “La cuestión es acertar con la programación, ofrecer algo principalmente de calidad y adaptado al público que buscas, aunque nunca puedes predecir al 100% la respuesta del público”. Montserrat Martínez, directora del Instituto de Estudios Turolenses, opina que Teruel está despegando a nivel cultural pero lamenta el hecho de que, a menudo, las actividades organizadas no se consuman lo suficiente. “El turolense no valora lo suyo propio, no sabe lo que tiene…aunque suene a tópico creo que forma parte de nuestro carácter aragonés”. Quizás por eso, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña de recogida de datos para poder proporcionar a los ciudadanos avisos directos de la programación cultural a través de sms, a la vez que planea un incremento de la publicidad en radio. “Teniendo en cuenta el recorte de presupuestos de este año, lo que tenemos claro es que las actividades que se hicieron el año pasado y que no tuvieron éxito serán sustituidas”, nos comenta el edil.
Desde revistatecnic.net damos fe del esfuerzo que tanto la Administración como otras instituciones están llevando a cabo para intentar elevar la Cultura en Teruel a una nueva categoría. Pero este no es un camino fácil y la colaboración entre estos organismos no siempre es tan satisfactoria como se desearía: “Lo que para mi es más triste de la política cultural en Teruel es que, muchas veces, la Administración no es capaz de ver dónde está el potencial, el oro puro, el diamante que está en la gente que con muchísima ilusión quiere hacer cosas” dice Raquel Esteban, directora de la Fundación Bodas de Isabel de Segura, una de las más exitosas tradiciones recientes que ha dado Teruel basada en la leyenda medieval de los célebres Amantes de la ciudad. “Cuando planteas proyectos lo que tienes que hacer es materializarlos para demostrar que funcionan, y muchas veces ni aún así, son capaces de ver”. Además, en una ciudad donde sólo hay un teatro que data de principios de siglo XX, El Marín, y un cine, el Maravillas, que presenta limitaciones en materia de iluminación, se evidencia la necesidad de mayores inversiones a nivel de infraestructuras. “Trajimos una vez un espectáculo de danza y nos costó más todo lo que montamos para poder representarlo, un escenario enorme y demás, que el espectáculo en sí” nos comenta Patricia García, responsable de documentación y cultura de la Fundación Amantes de Teruel, “no te queda otra que irte a pabellones donde ya tienen sus propias programaciones deportivas y contar con los días en los que ellos no estén para poder hacerlo”. Otro obstáculo al que la cultura turolense aún tiene que hacer frente es el de la reacción adversa de algunos ciudadanos hacia según qué temas “Todavía existen miedos y temores… el año pasado conmemoramos la Batalla de Teruel y, con todo el tiempo que ha pasado, aún hubo repercusiones, muchas reticencias…” explica Montserrat.
Con todo, en revistatecnic.net podemos entrever un horizonte optimista para el panorama cultural de Teruel. Pero profundizemos mejor en la Gestión Cultural aquí llevada a cabo.
Gestión cultural municipal: la ciudad tranquila
Teruel es una ciudad con una gestión cultural muy diferenciada y alejada de toda política destinada a realizar grand
es eventos. Ni posee las dimensiones e infraestructuras adecuadas, ni tampoco es algo que se persiga desde la propia Administración.“La gente que viene a Teruel tiene la idea de que va a econtrar tranquilidad, cosa que no tiene que ir ligada con el aburrimiento” explica José Antonio Esteban, concejal responsable de las delegaciones de Cultura y Ocio, Modernización Administrativa, así como las de Fiestas y Plaza de Toros de la ciudad. “Yo quiero actividades que nos reafirmen cada vez más en la realidad que tenemos, la de ciudad tranquila, agradable, y con una calidad de vida buena. Esa es mi línea y lo será mientras esté al cargo de todo esto”, afirma con rotundidad. Toda una declaración de principios que nos deja con la duda de si es una decisión condicionada por las propias barreras de Teruel en materia de infraestructuras o, por lo contrario, principios políticos. Con la misma convicción de ideas nos habla cuando le preguntamos por el papel que juega el sector privado en su gestión política para sacar adelante los proyectos que desde la concejalía se plantean. “Muchas de las cosas que se hacen no se podrían realizar sin la participación privada, por ello colaboramos constantemente con las tres principales cajas de ahorro, así como con grupos de teatro y de música de la ciudad, hosteleros y la Asociación de Comerciantes del Ensanche”. Gracias a esta cooperación, el número de actividades culturales por habitante en Teruel es bastante elevado. Corales, conciertos, representaciones teatrales… casi cada día de la semana se puede disfrutar de la cultura en alguna de sus disciplinas. Pero vivimos tiempos de crisis y el recorte presupuestario del Ayuntamiento en materia de Cultura ha llegado.
En revistatecnic.net siempre hemos reivindicado un mayor peso del área de Cultura dentro de las administraciones. Dicha área suele quedar relegada a un escalafón inferior por considerarse que no forma parte de las necesidades vitales del ciudadano y, por tanto, siempre acaba siendo una de las más vulenrables a la hora de cercenar fondos. Algo con lo que no coincidimos, pero que no parece ser un problema para la gestión llevada a cabo por José Antonio. “Yo soy de los que piensa que un recorte de un 10% en cultura no es ninguna barbaridad, hay cosas de las que, como concejal de cultura, puedes prescindir en un momento dado ya que cuestan dinero, y no es mi dinero, es el de todos”. En lo que sí se ha apostado desde el Ayuntamiento es en la modernización en el ámbito de la administración electrónica. “Este año vamos a hacer una gran inversión orientada a que los ciudadanos puedan hacer el máximo de operaciones y trámites posibles con el Ayuntamiento a través de Internet, sin tener que desplazarse al mismo”. Una modernización que también se dará en el ámbito de los recursos humanos.“Cuesta mucho dinero pero se amortiza en muy poco tiempo…estás generando tiempo, más comodidad de trabajo, más garantía de trabajo, no se pierde información, no te retrasan las vacaciones…todo son ventajas”, nos explica, aunque reconoce que el suyo es un departamento pequeño, constituido básicamente por una técnico y una administrativa (compartidas con la Concejalía de Educación) y por él mismo.
LEER LA ENTREVISTA COMPLETA A D. JOSÉ ANTONIO ESTEBAN, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Teruel
Una ventana al pasado
Todas la ciudades
del mundo tienen historia propia. Una historia que ha perdurado a través de los siglos gracias a la arquitectura, al arte, a las tradiciones que se han ido conservando de generación en generación. Este patrimonio histórico es el que hace que una ciudad merezca la pena visitarla o no. No importa la dimensión geográfica, el número de habitantes, o la situación económica de la ciudad. De alguna manera, un buen patrimonio histórico marca la diferencia. Y el de Teruel sobrecoge. En él existen múltiples “ventanas” en las que poder trasladarte en el tiempo y revivir esos momentos de la historia que quedaron atrapados en forma de tradición, arte, cultura…
Una de esas ventanas nos traslada directamente al Teruel medieval de principios de siglo XIII. Concretamente, a la trágica historia de amor vivida entre Isabel de Segura y Diego de Marcilla, los célebres “Amantes de Teruel”. Esta archiconocida leyenda, sustentada en tintes de realidad, es uno de los legados culturales más importantes de los que goza la ciudad. Prueba de ello son las dos fundaciones específicas que ayudan a mantener viva dicha tradición a las nuevas generaciones, a la vez que integran toda una serie de actividades culturales y festivas en su honor, sin dejar de lado en ningún momento la rigurosidad histórica y el respeto por la leyenda original. Hablamos de la “Fundación Amantes de Teruel” y de la “Fundación Bodas de Isabel de Segura”.
La primera nace en 1998 con el objetivo de promover y desarrollar la tradición de los Amantes, gestionar, conservar y administrar los bienes adscritos a la Fundación y realizar una buena difusión cultural de la leyenda, tanto a los turolenses como a los visitantes de la ciudad. Así pues, el Conjunto patrimonial que la Fundación salvaguarda está formado por el nuevo Mausoleo de los Amantes, inaugurado en septiembre de 2005, y donde podemos visitar las tumbas donde reposan los cuerpos de los enamorados; La Iglésia, la Torre y el Ándito de San Pedro que forman parte de la red de monumentos mudéjares aragoneses declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; y, por último, el Claustro, construido en la segunda mitad del siglo XIV y de reciente restauración para la visita al público. Pero, a parte de esta vertiente más turística, la Fundación ha puesto en marcha todo un entremado de actividades culturales que se desarrollan, en su mayoría, en este Conjunto patrimonial. Con el fin de apoyar y difundir dichas actividades, La Fundación puso en marcha en noviembre de 2004 un carné especial, denominado “Carné de Amigo de los Amantes”, dirigido a turolenses y visitantes habituales, y mediante el cual, toda persona que desee participar en los actos programados desde la Fundación puede gozar de privilegios y descuentos especiales. “Tenemos 1.400 asociados, a los que mandamos todos los meses a sus casas información de nuestras actividades que van desde conciertos, teatro hasta talleres para niños…” nos explica Patricia García, responsable de documentación y cultura de la Fundación. “La mayor parte de las actividades las hacemos en la Iglesia porque así vinculamos el patrimonio con la actividad cultural”
La Fundación tiene 5 patronos que son el Ayuntamiento, el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial, el Obispado e Ibercaja. No obstante, para sacar adelante todas estas actividades, el papel de la empresa privada se convierte, de nuevo, en fundamental aliado. “Creo que en Teruel se está avanzando bastante en este respecto y, cada vez más, hay una gran cantidad de empresas de la ciudad que apuestan por asegurarse una publicidad muy buena y sobre todo, asociada a un proyecto cultural” nos explica Patricia. A parte de las vertiente turística y de actividades culturales, la Fundación tiene una parte de documentación y convoca becas y ayudas todos los años para la investigación sobre el Romanticismo y los Amantes, así como otra de gabinete didáctico que organiza las actividades y talleres para los más pequeños.
LEER ENTREVISTA COMPLETA A PATRICIA GARCÍA, responsable de documentación y cultura de la Fundación Amantes de Teruel
Pero si hay un claro ejemplo de la perfecta unión que se pued
e alcanzar entre Patrimonio y Cultura, éste lo encontramos en “las Bodas de Isabel”, una de las tradiciones más recientes (si es que ambos términos pueden ir juntos) de la ciudad aragonesa. Y es que, a mediados de febrero, y desde 1997, los turolenses reviven el ambiente medieval de su Villa en pleno siglo XIII, participando en numerosos actos que se celebran por las calles (mercadillos, teatros, música, bailes…), todo ello para representar la inmortal historia de los Amantes por toda la ciudad. Lo que naciera como algo experimental, fruto de la devoción de su creadora hacia esta leyenda, se ha convertido con el tiempo en un ejemplo de cómo patrimonio, creatividad y rigor histórico son tres bazas muy potentes a la hora de ofrecer un producto cultural que incentive enérgicamente el desarrollo económico y social de la zona.
“Sí que es verdad que pasó algo el primer año, cuando la gente vio ese momento en que Isabel besa el cadáver de Diego y muere, tocamos una fibra que nos conecta a todos y que tiene que ver con el amor, la muerte, la lealtad, la trascendencia… valores alrededor de los cuales articulamos nuestros deseos, nuestros fines y nuestros objetivos…” recuerda Raquel Esteban, iniciadora de esta celebración y directora de la Fundación Bodas de Isabel de Segura que la gestiona. Un éxito sin precedentes en el que la participación ciudadana se fue multiplicando progresivamente año, tras año, de una manera totalmente inesperada para todos. “Esta fiesta pasó por delante de las instituciones siempre con una velocidad y con un crecimiento totalmente insospechados, con lo cual a las instituciones no les había dado tiempo a reaccionar… tampoco sabían muy bien de qué se trataba”, explica Raquel a la vez que reconoce el escaso apoyo por parte de la Administración pública que recibe su Fundación en comparación con otros actos culturales de Teruel que tienen una repercusión mucho menor. Así pues, la mitad del presupuesto que hace falta para sacar adelante las Bodas se está obteniendo de espónsores privados, aunque con la crisis, estos se han reducido a la mitad, obligando también a reduc
ir el número de actividades y concursos paralelos que se desarrollaban durante este evento. Pese a las dificultades, lo que observamos en esta Fundación son muchas ganas de hacer las cosas bien. De esta manera, todos los grupos que participan en los actos programados (órdenes militares, familias medievales, Gremios de la época…, etc) deben justificar su presencia histórica en la Villa de Teruel del siglo XIII, y han de tratar de integrar su existencia en la de la Leyenda, la cual se representa en los emplazamientos históricos más emblemáticos de la ciudad. Todo un ejemplo de Gestión cultural a seguir que reclama a gritos una mayor implicación institucional.
LEER LA ENTREVISTA COMPLETA A RAQUEL ESTEBAN, Directora de la Fundación Bodas de Isabel de Segura
Pero en Teruel no sólo encontramos ventanas al medievo de la ciudad. Mucho más atrás en el tiempo nos podemos remontar con Dinópolis, el parque paleontológico de dinousarios más grande de toda Europa. Inaugurado en 2001, Dinópolis no es más que una pequeña pieza de un puzzle que bajo el nombre “Territorio Dinópolis” aglutina un nuevo concepto de parque cultural, científico y de ocio. Este espacio abarca a otros cinco museos ubicados en otras localidades de la provincia. Además dentro de él, nace la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel (Fundación Dinópolis) que investiga, conserva y difunde el patrimonio paleontológico de la zona, uno de los más importantes de toda España. El parque también goza de un área didáctica con talleres y obras de teatro para lo más pequeños.

Teruel: de la capital a la provincia
La mitad de los municipios de la provincia de Teruel están habitados por menos de 200 personas. Este dato evidencia la significación que Teruel capital tiene que tener para estos habitantes, convirtiéndose así la capital en un referente para todos ellos en diversos ámbitos y, en especial, en el cultural. En la ciudad de Teruel podemos encontrar la sede de dos importantísimas instituciones que, a un nivel más académico que los ejemplos anteriores, sirven a las necesidades culturales de toda la provincia. Hablamos de organismos dependientes de la Diputación de Teruel y son: El Instituto de Estudios Turolenses y El Museo de Teruel.
El Instituto de Estudios Turolenses (IET) es un organismo que coordina y orienta la labor investigadora y cultural de la provincia de Teruel a través de tres mecanismos principales: su Consejo Científico, las Becas y Ayudas que proporciona y los encuentros, congresos y simposios que organiza. Además, el IET ofrece entre sus servicios un Archivo Fotográfico con más de 29.000 fotografías y diapositivas sobre tipos, lugares, monumentos y objetos de valor histórico, geográfico, artístico, arqueológico y etnográfico de la provincia y también un Archivo Documental que consta de 451 rollos de microfilms. “Aquí vienen alcaldes de pueblos que buscan determinados materiales, ciudadanos particulares, investigadores universitarios y también asesoramos a todos los grupos de recreación histórica que quieren participar en las Bodas de Isabel y deben justificar su implicación histórica”, explica Montserrat Martínez, directora del IET. Pero si hay algo de lo que este instituto se enorgullece es de todas y cada una de las publicaciones que editan, en especial de la Revista Turia, Premio Nacional de Fomento a la Lectura, y que como Montserrat nos aclara, nada tiene que ver con la revista homónima valenciana especializada en Cinematografía. 26 años de éxito la avalan y tan sólo hay que echar un ojo a algunos de sus colaboradores (Juan José Millás, Juan Cobos Wilkins, Fernando Delgado, Rosendo Tello…) para ver la magnitud que alcanzan sus páginas.
LEER ENTREVISTA ÍNTEGRA A MONTSERRAT MARTÍNEZ, Directora del Instituto de Estudios Turolenses
El Museo de Teruel es propiedad de la Diputación Provincial. Se ubica dentro del Sistema de Museos de Aragón y forma parte de la Junta Superior de Museos del Ministerio de Cultura. Inaugurado en 1987, inició su labor investigadora en el campo de la etnografía y de la arqueología, pero con el tiempo devino pionero a la hora abrazar también una corriente hasta enonces marginal en la provincia: la del Arte Contemporáneo. “Del Ministerio recibimos algún tipo de ayuda en cuestiones de montaje y restauración del museo, del Gobierno de Aragón recibimos todas las subvenciones destinadas a las excavaciones y restauraciones y la Diputación es la que lleva el peso total de personal, organización, exposiciones, activiades…”, nos comenta Carmen Escriche, su directora.
Visitando algunas de las salas del Museo evidenciamos la necesidad de un nuevo discurso expositivo, sobre todo en el área de la etnografía, intacta desde hace veintidós años. Algo que quizás se logre con la ampliación del Museo, el cual ha adquirido el Palacio del Marqués de Tosos y varios solares circundantes para su remodelación. El Gobierno de Aragón cubrirá los gastos de infraestructura, pero aún queda pendiente quíen financiará la reforma del discurso museográfico. “Esta ampliación era importante, por un lado, para mejorar el espacio de exposiciones y poder dar otro discurso más multidisciplinar y, por otro lado, también para poder disponer de nuestros fondos de Arte Contemporáneo de forma permanente” explica Carmen. Precisamente el Arte Contemporáneo encuentra en las Becas Endesa una fórmula de mecenazgo. Surgidas en 1989, fruto de la colaboración entre la Fundación Endesa y la Diputación de Teruel, estas ayudas pretenden fomentar e impulsar la creatividad y la expresión y han ayudado a formar la rigurosa colección en esta disciplina que posee el Museo. O, al menos así lo han hecho hasta ahora, “Endesa ha cambiado debido a la compra de EON, y estamos en cierto impasse, no sabemos muy bien lo que pasará… por el momento la Fundación parece interesada”
LEER ENTREVISTA COMPLETA A CARMEN ESCRICHE, Directora del Museo Provincial de Teruel
Reinventarse una y otra vez…
Eso es lo que hace Teruel para sobrevivir. Sobrevivir a la dura competencia turística que ofrecen las ciudades del litoral. También, sobrevivir a la dura competencia turística que ofrecen ciudades del interior con mayor lustre mediático. Teruel da pequeños pasos, pero nunca permanece inmóvil. Avanza sin complejos, y pese a las dificultades, por el camino correcto. Prueba de ello lo encontramos en uno de los proyectos culturales más importantes que albergará la ciudad: el Museo Nacional de Etnografía, auspiciado por el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Cultura. “Será un gran refuerzo para el turismo como lo ha sido Dinópolis” nos dice José Antonio Esteban. “Estamos incitando a que la gente haga un viaje de fin de semana o de varios días, en lugar de ir sólo a ver una cosa en concreto. Ahora tienes variedad de opciones, además de las actividades culturales de la ciudad, tienes Dinópolis, las pistas de esquí, Albarracín, y en breve el Museo Nacional de Etnografía”. Además, en revistatecnic.net pensamos que Teruel tiene algo más importante. Un patrimonio muy rico y, lo que suele ser menos habitual, un buen aprovechamiento de éste en cuanto a gestión cultural se refiere.
Nos vamos con ganas de volver y asegurando que Teruel ha sabido recuperar el tiempo perdido. Ese tiempo perdido que quiere ser reencontrado y nos hace sentir vivos. Quién sabe, quizás en las próximas Bodas.




