Una crisis que aboga por la profesionalización del sector
Algunos dicen que la manera de que un sector no se vea gravemente afectado por esta crisis económica es invertir en formación, un activo que fortalece a la industria en estos momentos de penuria y que servirá de colchón estratégico frente al futuro. Después de esta afirmación, nos preguntamos si el sector de la cultura está formado como para afrontar esta crisis, si es competitivo y genera los suficientes profesionales en la búsqueda de la innovación y la utilización de las tecnologías a favor de una mayor productividad.
En nuestra observación de invierno, hemos querido hacer una aproximación a la realidad formativa en nuestro país. Los másteres universitarios, la formación profesional y la formación continua son la pieza fundamental que genera buenos o malos profesionales y que los lanza al mercado para que el sector cultural se sirva de ellos, y crear nuevos productos y servicios en pos de la competitividad del sector frente a otros que también quieren parte del quesito del ocio que los ciudadanos consumen. Pero esto no es fácil. El sector cultural ha pasado en poco tiempo de creerse un servicio público, parte fundamental del estado del bienestar que nos aseguraba que en cualquier momento el ciudadano necesitaría de él igual que precisa sanidad, transporte o educación, a ser un producto de venta y compra, de consumo, y es aquí en dónde todavía está en pañales. Si se pretende luchar en estos tiempos por ejemplo contra el turismo, tengamos por seguro que la gente dejará de gastar en teatro, cine o música, para asegurarse las vacaciones de verano, aunque sea un simple fin de semana en la playa.
Pero nuestro número no se queda ahí, seguimos visitando ciudades, y Albacete nos acogió formidablemente y nos mostró cómo una pequeña ciudad, nada importante en los grandes número de la cultura, va forjando su camino que en pocos años dará grandes resultados.
Y seguimos por supuesto retrasándonos en nuestra publicación, seguramente por falta de formación, innovación y productividad.
Un abrazo y gracias.
