Eva Turanzo. Congreso "Mujeres liderando el milenio"
Eva Turanzo es un cargo importante en una importante fundación… se me despistan los nombres, lo sé. Pero lo que no se me despista es la claridad con la que Eva contesta a las preguntas que le hago, y cómo enfatiza en la importancia de la justicia y la igualdad como arma arrojadiza frente a las agresiones a la mujer en el campo profesional en forma de discriminación. Pero, aunque yo utilice estas palabras, Eva es una mujer muy pacífica (que no quiere decir tranquila). Quedamos a las 9 de la mañana en su despacho, yo aún con los ojos levemente entreabiertos por una noche de largo insomnio, ella, por su inquietud, su actividad y rapidez reflexiva, parecía llevar ya seis horas trabajando. Estuvimos alrededor de treinta y cinco minutos hablando, y fue suficiente para entender que Eva tenía clara su función en esta sociedad, la lucha por las causas injustas de la vida, las que le afectan directamente como mujer, pero también las que no le ensucian directamente los zapatos.
Preparando la entrevista, me he tomado la libertad de elaborar una breve estadística. Del total de premios Nobel a lo largo de su historia, 34 son mujeres, y del total de éstas, el 40% están premiadas con el de la paz. El resto, repartidas entre las disciplinas de ciencia, física, química, medicina y literatura. La paz va íntimamente ligada a la diversidad cultural. ¿Las mujeres emprendedoras como colectivo tiene una sensibilidad especial hacia la diversidad cultural y la tolerancia de la misma?
EVA_ Los estilos directivos de la mujer, son siempre más flexibles, más orientados a resultados y donde el protagonismo y la visibilidad pasan a un segundo plano. Yo estoy segura que muchas mujeres han contribuido de manera notable para recibir un premio Nobel. Pero sí que es cierto que a la mujer hasta ahora no le ha importado trabajar desde la invisibilidad. Si piensas en disciplinas artísticas, sólo nos viene a la cabeza nombres de grandes pintores, escultores o escritores. A lo largo de la historia muchas mujeres han estado obligadas a cambiar sus nombres para poder ser leídas o admiradas. La historia ha ido en contra de la mujer y de su visibilidad, pero estamos ya en el siglo XXI y ésto obliga a que todos tomemos cartas en el asunto.
Ninguna en economía. ¿Simple casualidad o algo de discriminación?
EVA_ Seguramente no será una casualidad, pero tampoco creo que se deba a una cuestión discriminatoria premeditada. Debe ser una cuestión de visibilidad. Son pocas las mujeres que tienen cargos de responsabilidad económica importante, y las que ejercen de ello son poco visibles, por tanto, es difícil que seamos referentes. Ten en cuenta que hasta hace bien poco necesitábamos una autorización marital para poder ejercer nuestra profesión. Pero sí que es verdad que en las propias universidades y en los centros del saber, el poder también está relegado a los hombres.
Cuanto menos, este dato que me das es llamativo, no hemos estado en los círculos de poder, y al no estarlo, hemos estado alejadas de la posibilidad de generar cambios, estábamos en la ejecución, en el trabajo, en el desempeño… pero fuera de la posibilidad de tomar decisiones que afecten al futuro.
Fijaos, en la organización del congreso la mayoría de ponentes son mujeres, por una cuestión de interés, estamos cansadas que cada vez que se organice algo relacionado con la mujer, los que reflexionen sobre nosotras sean siempre hombres, debemos ser nosotras las que demos un paso al frente y ser nosotras las que tomemos la palabra. Aunque claro está que el Congreso es para todos, al fin y al cabo la sociedad es de hombres y de mujeres, no sólo de mujeres.
¿Una reunión como el Congreso que celebran el próximo 22 y 23 de octubre, pretende convertirse en un foro de reivindicación o en un espacio de intercambio?
EVA_ Es más un espacio de intercambio, pero evidentemente en el momento en que se concentren muchas mujeres “poderosas” pasa a ser también una acción de reivindicación. Piensa que estamos en Valencia, que se ha convertido en un foco empresarial de gran relevancia, y que en esta ciudad se congregue un acto como el Congreso pues es finalmente interesante. Porque al final, al mundo de la empresa, a los empresarios y empresarias, en general, lo que les interesa es que su organización cada vez sea más competitiva, generar más empleo, y por eso las mujeres estamos convencidas que se puede aprovechar esos puntos de interés para equilibrar más la sociedad.
En este espacio. ¿No caben las cuestiones relacionadas con el debate de la conciliación, la igualdad de oportunidades, etc.?
EVA_ Claro, es imprescindible, es necesario. Mira, el futuro empresarial pasa por que se renueve la estructura del empleo, no se puede ofrecer el mismo empleo que se ofrecía hace algunos años en los que el trabajador o la trabajadora sabía que podía llegar a la jubilación en su primer empleo. Ahora las empresas deben ofrecer carreras profesionales interesantes, formación, valores, formas retributivas innovadoras, y al final las empresas se van a convencer de la importancia de la diversidad entre hombres y mujeres en sus equipos directivos.
A lo largo de la historia, la mujer ha desempeñado funciones imprescindibles en las disciplinas culturales. ¿Reescribir la historia desde una visión positiva hacia la figura de la mujer es aún mucho pedir?
EVA_ No es mucho pedir, es necesario. La mujer por sí misma es positiva, quizá hubiésemos tenido que ser más reivindicativas, que tolerar menos atropellos a lo largo de la Historia y desde el sentido práctico que la mujer tiene, no le ha importando cambiar su nombre por otro masculino porque lo que buscaba era que alguien disfrutara con su obra, escuchara su música o leyera sus libros.
Al escribir la Historia, lo más importante es aprender de ella, sacar conclusiones, tomar referentes. Pero sí que es verdad que en la disciplina cultural la mujer ha brillado sin visibilidad, porque de todos es conocido el carácter asistencial de la mujer y su importancia en la educación y la formación porque ese es el rol que nos asignaron a lo largo de la Historia. Y teniendo en este caso la sartén por el mango, no hemos sido valientes, no hemos sido visionarias, al contrario hemos sido demasiado conformistas.
Pero lo importante ahora es ver que hacemos de cara al futuro.
La creación cultural y artística, ¿es un terreno ya superado por la igualdad? Durante este 2007, sólo Carmen Calvo y Ana Peters han sido referencia en el Ivam. ¿Es sólo una cuestión de criterio artístico?
EVA_ Lógicamente no, aun hoy en día los responsables que deciden lo que es o no interesante para el resto de personas, son todavía hombres. Aunque desconozco el criterio de elección del Ivam, seguro que esta cuestión influye.
Pero si hablamos de la cultura que va dirigida a un consumidor final, la música, el cine… la elección siempre es más natural, pero en la cultura con letras mayúsculas existe todavía una brecha que separa el equilibrio entre el hombre y la mujer.
Eva, define en una palabra la misión del Congreso.
EVA_ Equilibrar, pero hacerlo desde todos los niveles, desde la sociedad, desde la educación, desde las políticas públicas. Todos al final, queremos vivir en una sociedad mucho más justa, más equilibrada.
