Un minuto de tranquilidad

Mira Bernabeu

Para dar la bienvenida a esta nueva sección de revistatecnic.net, queríamos tener un minuto de tranquilidad con Mira Bernabeu, caso atípico en el territorio español. Mira combina su trabajo como artista y galerista, y qué mejor sitio que Espai Visor para nuestra cita, es ahí donde ha trabajado como artista durante diez años, y en el cual ahora trabaja como gestor. La curiosidad, es inevitable, el mito del artista como un bohemio, persona desorganizada no son estereotipos que podamos aplicar alegremente en el caso de Mira. Su vida está perfectamente organizada, “la experiencia en la división del trabajo ya viene de lejos, porque al acabar los estudios comencé a trabajar en bares de copas, lo cual me permitía, además de mantenerme, poder producir mi trabajo como artista profesional, porque desde el principio he estado convencido de que lo que quería ser es artista, entonces di de lado otras salidas como ser profesor”. Mira tiene tan claro esta prioridad que divide la semana matemáticamente: unos días exclusivamente para dedicar a su trabajo artístico, y otros para la galería.

Por otra parte la galería ha sufrido recientemente una fuerte transformación: además de haberse mudado unos números más allá en la misma calle del centro histórico de Valencia, también a nivel organizativo ha dado un giro de tuerca. Lo que hoy en día conocemos como Espai Visor, fue durante más de 25 años, la Galería Visor, creada y dirigida por Pep Benlloch (1), un ejemplo único en este país por especializarse desde sus inicios en el campo de la fotografía. Una de las características que más llama la atención del nuevo espacio es la creación de un pequeño y acogedor restaurante – hemeroteca en la planta baja de la galería-, en él, podemos deleitarnos con sus exquisitos platos mientras leemos las últimas revistas de arte contemporáneo. Mira nos cuenta cómo y por qué este nuevo inserto en la galería “Visor siempre tuvo la parte de la galería y por otro lado, una escuela de fotografía, la cual con el paso de los años, fue decreciendo en número de alumnos hasta que resultó ser insostenible y se cerró, entonces se decidió que esta otra parte de la galería se reconvirtiese, queríamos mantener el espíritu de la galería en lo que era su parte de escuela, la cual posibilitaba un mayor contacto con la gente en general, entonces decidimos montar una hemeroteca, y el restaurante se creó para dotarla de algún tipo de salida, algún beneficio a todas las suscripciones en las que estamos, que es mucho dinero mensual. No hay que olvidar que los beneficios principales, y los salarios de los que aquí trabajamos salen de la galería, que es el proyecto número uno y lo que verdaderamente nos apasiona”. De esta pasión hemos hablado largo y tendido, actualmente Espai Visor tiene tres directores: Pep Benlloch, Miriam Lozano y Mira Bernabeu, todos ellos íntimamente ligados al mundo artístico y de la fotografía. A la hora de elegir a los artistas que han de trabajar en la galería, los criterios son claros y precisos: “nos tiene que gustar la línea de trabajo de los artistas, la forma en que se defienden, nos fijamos en que el artista tenga un proyecto verdaderamente serio. No nos interesan los artistas que únicamente van documentando el mundo por series. Nos gusta que los artistas tengan un componente conceptual y un discurso intelectual bien estructurado y que sepan lo que quieren, independientemente de que se equivoquen, pero no nos interesan nada los que se van rigiendo por modas de Neo2 o los trabajos que están haciendo otros. Nos cuesta decidirnos, somos tres y tenemos que estar de acuerdo, porque a la hora de defender a un artista es muy importante que haya un consenso, porque si no, uno defiende a unos, otro a otros, y esto no es serio, ni para la galería ni para el artista”.

Para terminar, le pregunto acerca de su opinión en relación a las políticas culturales en España, la respuesta es clara: “Lo primero que cabe destacar es que las relaciones entre galerías y administración pública es mínima, no sé cómo se podría vincular una y otra cosa, cada uno lleva su línea, el único punto de conexión, son las mínimas ayudas que dan los gobiernos a las galerías para que podamos ir a las ferias internacionales de arte. Por otra parte, desde la gestión cultural, veo dos carencias muy fuertes, y que repercuten de manera decisiva en el arte contemporáneo español, que son: La mayoría de las instituciones, tanto locales como nacionales no tienen una programación sólida, no existen programadores ni gestores culturales que tengan experiencia y coherencia ,que den solidez al centro, no siguen una línea de trabajo o de investigación y se convierten en exposiciones esporádicas que no tienen que ver una con la otra, con lo cual no se está educando ni al espectador, ni al mundo del arte, ni a nadie. Simplemente es como “vamos a rellenar el expediente y que la sala no quede vacía” es decir, falta una programación seria, y esto no se va a conseguir hasta que los programadores y los gestores culturales de estas salas no sean completamente independientes del órgano de poder. Algunos centros sí lo han conseguido y son estos centros los que han logrado la mayor rentabilidad cultural e internacionalización de sus salas, como puede ser el MACBA. El otro fallo fundamental de las instituciones en general es que se dedican a hacer grandes eventos que no benefician en absoluto ni al arte contemporáneo ni a los jóvenes artistas, si realmente toda esta inversión repercutiese para la creación de becas, intercambios con el extranjero, ayudas a tener estudios, a galerías jóvenes que empiezan, etc., es decir, a un proyecto de base, no tendríamos uno del espectáculo de grandes eventos, que pueden dar un poco de publicidad en los periódicos y poco más…”

Más info: www.espaivisor.com

(1) Pep Benlloch es profesor en la Universidad Politécnica de Valencia.


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